Programa de Inclusión
¿Cómo lograr que nuestros espacios sean cada vez más accesibles?
Es la pregunta que los museos y espacios culturales están llamados a realizarse para ser accesibles e inclusivos y permitir la participación de todas las personas y comunidades. El trabajo que realizamos en accesibilidad es un recorrido que no tiene punto de llegada. Es un proceso de permanente evaluación colaborativa de la experiencia de las personas que nos visitan.
Nuestro eje central es el enfoque de derechos, que reconoce que la discapacidad no se encuentra en las personas, sino que en su interacción con un contexto que pone distintas barreras a su participación plena y en igualdad de condiciones. Bajo la perspectiva de la inclusión, es el entorno el que debe adaptarse y cambiar para acomodar la diversidad.
En este sentido, los museos trabajamos para implementar ajustes razonables en los espacios y exhibiciones existentes y en desarrollar nuevos proyectos siguiendo los lineamientos del diseño universal. De este modo, abarcamos los ámbitos de movilidad, comunicación y cognición. Así, las personas pueden recorrer e interactuar, y esperamos que pronto también cuenten con la información necesaria para planificar su visita y con herramientas para aprender y disfrutar de la experiencia.
Todas las medidas que se toman para hacer que los espacios culturales sean más inclusivos benefician a la sociedad en su conjunto y desde el Centro Interactivo de los Conocimientos trabajamos en esa dirección. Fue así como nacieron dos iniciativas que son un aporte concreto a la inclusión: el programa “MIM en Calma” que se ha convertido en un referente para otros museos con la formación de la «Red de Museos en Calma».