Premios Nacionales de Ciencia 2024 se incorporaron al Paseo de la Ciencia del MIM 

Ricardo Baeza-Yates y José Zagal, pasaron a formar parte de escultura conmemorativa del Paseo de la Ciencia, que desde el año 2015 rinde homenaje a los premios nacionales de ciencia que se han entregado desde 1969, y que busca reconocer a los científicos y científicas de Chile por sus aportes en esta área del quehacer humano. 

Viernes 24 de enero de 2025.- El Museo Interactivo Mirador (MIM) rindió homenaje a los Premios Nacionales de Ciencias 2024, Ricardo Baeza-Yates; Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas; y José Zagal, Premio Nacional de Ciencias Naturales; quienes desde hoy pasaron a ser parte de este selecto grupo de grandes hombres y mujeres que tienen una placa conmemorativa con su nombre en la escultura del Paseo de la Ciencia del museo.  

Desde el año 2015 el MIM cuenta con este espacio que rinde homenaje a los 61 premios nacionales que se han entregado desde 1969, y que busca reconocer a los científicos y científicas de Chile por sus aportes en esta área del quehacer humano. 

 “Lo que hace el MIM es transmitir y democratizar el conocimiento y nosotros nos sentimos orgullosos de eso. Desde aquí queremos transmitir la posibilidad de niños, niñas y jóvenes crean en su potencialidad y creemos que podemos desarrollar desde este lugar soluciones que son fundamentales para el mundo. Este homenaje a los premios nacionales de ciencia de Chile es una demostración de todo eso”, destacó Enrique Rivera.  

A la ceremonia asistió en forma presencial José Zagal, mientras que Ricardo Baeza-Yates acompañó la transmisión de forma telemática desde Indianápolis, Estados Unidos, lugar donde reside; y fue representado por su familia en Chile.   

 La actividad contó con la presencia del Rodrigo Vidal y Bernardo Morales, rector y decano de la Facultad de Biología y Química de la Universidad de Santiago, respectivamente; los Premios Nacionales de Ciencia de años anteriores, José Miguel Aguilera (2008), Cecilia Hidalgo (2006), Mario Hamuy (2015), Sergio Lavandero (2022) y Jaime San Martín (2023); además de familiares, amigos y vecinos; todos quienes pudieron conocer más del trabajo de estos destacados investigadores, así como los episodios de su vida que los llevaron a elegir la ciencia y sus reflexiones sobre los temas a los que han dedicado gran parte de sus carreras. 

 José Zagal es profesor distinguido de la Facultad de Química y Biología de la Universidad de Santiago de Chile, químico de la Universidad de Chile, doctor en Química de la Case Western Reserve University, Ohio, Estados Unidos y postdoctorado del Departamento de Energía del Brookhaven National Laboratory. Obtuvo el premio nacional por su trayectoria en el desarrollo de energías renovables, particularmente el hidrógeno verde, y su vocación formando a futuras generaciones de investigadores y profesionales.  

“A mí me gustó la ciencia desde muy chico, siempre estaba haciendo experimentos de cualquier tipo. La ciencia hay que cultivarla con pasión, como cualquier disciplina, y eso es algo que no se puede enseñar, es algo que le nace a la persona. Cuando uno trabaja con pasión no hay horarios y a veces no hay vacaciones. Mi consejo a las generaciones más jóvenes es que sigan sus pasiones, puede ser la ciencia, la música o la literatura, pero con mucha fuerza sigan eso, la curiosidad es el motor principal, el tratar de entender las cosas”, comentó José Zagal. 

En tanto, Ricardo Baeza-Yates es director de Investigación del Instituto de Inteligencia Artificial Experiencial de Northeastern University en el Silicon Valley. Es catedrático a tiempo parcial en los Departamentos de Ingeniería de la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona y Ciencias de la Computación de la Universidad de Chile, donde además es investigador senior del Instituto Milenio de Fundamentos de los Datos. Fue galardonado con el premio nacional por su aporte en la ética sobre el uso de datos y la Inteligencia Artificial, así como en ciencia básica como en sus aplicaciones, destacando su rol formativo y su brillante carrera desde sus estudios en la Universidad de Chile, institución donde actualmente es académico. 

Ante la pregunta sobre cómo motivarían a las nuevas generaciones para seguir el camino de la ciencia, Ricardo Baeza-Yates comentó: “Yo aconsejo no hacer planes porque limita tu potencial, siempre puedes hacer mucho más de lo que crees que puedes hacer; y tampoco hay que arrepentirse de los errores, porque si volvieras atrás en el tiempo los volverías a cometer. También me ha servido el no tener expectativas, porque de esa manera cualquier cosa que pase, va a ser positiva». 

Los Premios Nacionales están destinados a reconocer la obra de chilenos que, por su excelencia, creatividad, aporte trascendente a la cultura nacional y al desarrollo de los diferentes campos y áreas del saber y de las artes. 

Sala de Matemáticas y Programación

Además, como parte de las celebraciones de los 25 años del MIM, junto con esta ceremonia de homenaje a los Premios Nacionales de Ciencia, se dio inicio a la marcha blanca de la nueva Sala de Matemáticas y Programación, que invita a explorar y poner en práctica los principios matemáticos que el ser humano ha desarrollado a lo largo de la historia para realizar construcciones y crear innovaciones tecnológicas; temas que están profundamente relacionados con los ámbitos de estudio de los científicos galardonados esta mañana.   

La sala, de 300 metros cuadrados, está dividida en seis áreas de exploración: Matemáticas y desarrollo humano, Matemáticas y arte, Matemáticas y naturaleza, Pensamiento computacional, Modelamiento y Programación, y contiene varios módulos interactivos.  

El recorrido comienza con la observación de la naturaleza como fuente de inspiración para la creación de principios matemáticos y avanza hacia el desarrollo de algoritmos su uso como herramienta artística y creativa, en lenguajes de programación y su impacto en la vida cotidiana.