Pablo Brugnoli: “El Festival de las Ciencias contribuye a democratizar el acceso al conocimiento”

Hablamos con Pablo Brugnoli, jefe de la división Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que organiza la sexta edición del Festival de las Ciencias, para conocer más sobre este gran evento científico y cultural, que no solo acerca estas temáticas a la ciudadanía, sino que también la empodera mediante la democratización del conocimiento.

Jueves 3 de octubre.- Pablo Brugnoli es arquitecto de profesión, pero se ha sumergido durante gran parte de su vida laboral en el mundo de la cultura y la ciencia. Es magíster en Patrimonio Cultural de la Universidad Católica de Chile, fue director ejecutivo del Centro Cultural La Moneda y trabajado como curador y diseñador en más de 20 exposiciones en Chile y el extranjero. Hoy es jefe de la división Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que organiza la sexta edición del Festival de las Ciencias.

Se trata de la fiesta científica nacional, pública y gratuita más grande del país, contiene más de 200 actividades y 16 fiestas a lo largo de Chile; y una de ellas se llevará a cabo este sábado 5 de octubre en el Centro Interactivo de los Conocimientos.

El programa de actividades se construyó en torno a las transformaciones que vivimos, en ámbitos tan diversos como la democracia, las tecnologías, la biología o el cambio climático, para recordarnos cómo los conocimientos nos permiten navegar el presente e imaginar el futuro.

Hablamos con Pablo Brugnoli para conocer más sobre este gran evento científico y cultural, que no solo acerca estas temáticas a la ciudadanía, sino que también la empodera mediante la democratización del conocimiento.

Pablo ¿Cuál es la misión principal del Festival de las Ciencias y qué objetivos busca alcanzar cada año?

La misión del Festival de las Ciencias es ofrecer a todas las personas, de todas las edades y de todo el país, una celebración nacional y pública en torno a los conocimientos. Nuestro objetivo es reconocer los conocimientos científicos, artísticos, tecnológicos y humanísticos que se producen en Chile, y ofrecer al público una oportunidad de explorar su curiosidad y acercarse a las ciencias. Es una oportunidad para intercambiar experiencias, obtener respuestas y generar nuevas preguntas sobre el mundo que nos rodea. Este año, decidimos preguntarnos por el mundo en transformación en el que vivimos, e interrogar a las ciencias para buscar algunas de esas respuestas. No para obtener certezas definitivas, sino pensando en esas preguntas como motores que movilizan y nos impulsan a tener más preguntas, a cuestionarnos más cosas. Buscamos que el Festival pueda ofrecer contenidos que ayuden en ese proceso y den esperanza en un escenario de cambios.

¿Qué novedades o sorpresas podemos esperar en la próxima edición del festival?

En esta sexta edición, el Festival presenta una cartelera de más de 350 actividades a lo largo de todo Chile, en colaboración con museos, bibliotecas y archivos públicos. Para nosotros son muy especiales las 16 fiestas que se realizarán en todas las regiones, que incluirán charlas científicas, talleres, espectáculos musicales y escénicos, y ferias científicas. Están pensadas como lugares de encuentro, en espacios públicos, para celebrar la diversidad de disciplinas que se desarrollan en el país.

¿Cómo se eligen los temas y actividades que se presentan en el festival?

La edición 2024 del Festival se pregunta por el mundo en transformación en el que vivimos, e interroga a las ciencias para buscar algunas de esas respuestas. Junto a una mesa curatorial se definió que el Festival girara en torno a cuatro temas que se encuentran en transformación y cuestionamiento: democracia, tecnología, biología y cambio climático. Pensando en eso, se buscaron actividades que fuesen interactivas, promovieran la curiosidad, generaran conocimientos y que tuviesen pertinencia territorial, para lo cual se realizó una alianza estratégica con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. Las actividades debían además tender puentes entre las comunidades científicas y la ciudadanía, ser un espacio de difusión y de encuentro.

¿Qué impacto ha tenido el festival en la comunidad y en la promoción de la ciencia en Chile?

El Festival de la Ciencia contribuye a democratizar el acceso al conocimiento. Es su misión principal y es lo que nos guía como Ministerio y como equipo: el poner al alcance de gente de todo Chile, de todas las edades, instancias en las que puedan participar y descubrir la ciencia que los rodea y que está en ellos mismos. Respecto a su impacto, esta es la sexta versión del Festival y hemos ido creciendo con cada edición que hemos organizado. Hemos ampliado nuestro alcance territorial, nuestro impacto, la cantidad de actividades. Estamos transitando a un Festival que llegue a todos los rincones de Chile, que sea una fiesta ciudadana. Que la gente se la apropie y la haga suya. Y lo estamos haciendo a través de una programación más robusta, pública y festiva cada año, en todas las regiones del país.

¿Qué significa para ti el eslogan «Todo tiene su ciencia» y cómo se relaciona con la temática del festival de este año?

Una pregunta que se le hace constantemente a los científicos es ¿dónde está la ciencia?, ¿dónde encontramos la ciencia en el día a día? El Festival, al preguntarse por el contexto de transformación en el que vivimos, se hace cargo de esa pregunta. Y la responde: está en todo y en todos y todas. Por eso escogimos ese eslogan, que juega con un dicho tradicional chileno y responde a la vez a las preguntas que nos planteamos como Ministerio de Ciencia. La ciencia está en todas partes: en los laboratorios, en la invención del tostador, en los juegos de los niños, en la cocina, en las universidades, en el arte. Y el eslogan es, en ese sentido, un llamado a descubrirla en cada uno de nosotros también.

¿Cuál es el papel de los museos, bibliotecas y archivos en la difusión y promoción de la ciencia?

Los museos, bibliotecas y archivos son fundamentales en la promoción de la ciencia. Los museos, en específico el Museo Nacional de Historia Natural, fueron de los primeros lugares donde naturalistas e investigadores hicieron ciencia en Chile. El objetivo de sumarlos al Festival, a través de la alianza con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, es realzar ese vínculo. Los museos, bibliotecas y archivos son entornos generadores de conocimientos, donde se comparten e intercambian saberes. Se produce un diálogo entre los materiales que albergan estas instituciones y los conocimientos que traen las personas. En el caso del Festival son además instituciones públicas, escogidas precisamente como tales para fortalecer la infraestructura estatal y pública en torno a la comunicación y generación de conocimientos. En ese sentido, es pensar la ciencia como algo cercano y presente en nuestras cotidianeidades.

¿Cómo se integrarán estas instituciones en el Festival de las Ciencias este año?

Los museos, bibliotecas y archivos públicos serán las principales sedes del Festival este año. Pero además han sido nuestros aliados en el diseño completo de la cartelera, lo que ha permitido que las actividades del Festival tengan pertenencia territorial de acuerdo a los intereses de cada localidad. Son instituciones muy valoradas por sus comunidades, en constante contacto con sus necesidades e inquietudes, lo que se ha visto reflejado en la diversidad de actividades que integra la cartelera del Festival de este año.

¿Qué tipo de actividades o exposiciones se han planeado en colaboración con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural?

La cartelera, que como mencionaba anteriormente fue codiseñada con el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, está compuesta por una enorme diversidad de actividades, que abarcan talleres, diálogos, charlas, rutas patrimoniales, residencias transdisciplinares, ciclos de cine, entre otros. Tenemos, por ejemplo, una ruta científica y patrimonial en Puerto Montt, que está compuesta por un grupo de embarcaciones grandes y pequeñas, puestas a disposición del público, el que podrá disfrutar de charlas científicas mientras hacen un recorrido en barco. O residencias artísticas que cruzan el trabajo en laboratorios con formatos audiovisuales. Es una cartelera robusta y diversa, con actividades que fueron escogidas porque promueven los cruces de saberes y disciplinas, pero además porque ofrecen formas novedosas de entender las ciencias. Generalmente pensamos en laboratorios al hablar de ciencia, y esta edición del Festival busca acercar a la población a experiencias diferentes, y a veces, más cotidianas de los conocimientos. 

¿Cómo pueden estas instituciones ayudar a fomentar un interés por la ciencia en niños y jóvenes?

El Festival no está pensado solo para un público infantil y juvenil, ya que buscamos llegar a todas las edades. La curiosidad que provoca la ciencia no tiene edad, no hay un momento específico en la vida para interesarnos en el mundo que nos rodea, plantearse preguntas y buscar respuestas. Esto es un principio que guía nuestras actividades como Ministerio de Ciencia, en general, y que buscamos replicar en el Festival. Naturalmente que incentivar el interés de niños, niñas y adolescentes por la ciencia es vital, y en ese sentido como Ministerio tenemos diversas iniciativas que fomentan esa curiosidad en todos los niveles. Pero en el Festival buscamos llegar a todos y todas, de todas las edades, y despertar esas mismas inquietudes y preguntas.