Ioan Demetrius Chiujdea: “La ciencia está revelando realidades sorprendentes que inspiran nuevas formas de expresión”

Tanto en la astronomía como en el arte el cielo es el límite. Esto es especialmente cierto para el artista visual español Ioan Demetrius Chiujdea y su obra CosmogonIA, que formó parte de la exhibición inaugural del evento VOLCÁN, celebrada en el museo hace algunos meses. Su creación despierta asombro y, al mismo tiempo, reflexiones sobre las barreras entre la IA y la realidad, la ciencia y el arte e incluso la Tierra y el resto del universo.

Es probable que no exista ninguna dimensión de la vida humana que no se vea afectada por los avances científicos. Basta con mirar hacia atrás en la historia para entender los efectos derivados de las distintas revoluciones científicas. Incluso, podemos notar estos cambios en nuestro día a día, al observar cómo la tecnología ha moldeado nuestras formas de actuar, de pensar y de imaginar.

No es ninguna sorpresa, entonces, pensar en el arte como otra dimensión que ha atravesado cambios significativos con la aparición de nuevas herramientas tecnológicas. Algunos expertos incluso consideran que el arte siempre ha dependido de la tecnología y, por tanto, están estrechamente relacionados.

Un artista que comparte esta visión y, además, la integra en sus obras es el español Ioan Demtrius Chiujdea. Su propuesta es desafiar los límites y encontrar una manera de evocar emociones profundas a través de sus creaciones. Ha logrado compartir estas ideas en numerosas galerías de arte y festivales de todo el mundo, llegando a recibir premios por algunas de ellas.

Su formación académica incluye un bachillerato artístico en el Instituto Ramiro de Maeztu de España, así como una licenciatura en Bellas Artes de la Universidad de Cuenca y una maestría en Artes Plásticas de la misma casa de estudios. A lo largo de su carrera, se ha especializado en el uso de una amplia gama de técnicas y medios, incluyendo pintura, escultura, grabado, dibujo, fotografía y diversas tecnologías digitales.

Además, ha incrementado sus conocimientos a través de residencias artísticas en países como Francia, Italia y Estados Unidos, en donde pudo encontrarse con las distintas miradas características de cada zona.

Toda su trayectoria se complementa con su faceta de docencia, en la que enseña arte en escuelas secundarias y en talleres para adultos. En estas instancias comparte su pasión y saberes sobre este tema con otras personas y les ayuda a desarrollar sus propias habilidades creativas.

Su mirada está siempre puesta en explorar nuevas posibilidades y justamente eso logró con su obra CosmogonIA, que formó parte del encuentro VOLCÁN celebrado en el Centro Interactivo de los Conocimientos durante el año pasado. En este evento, que reunió a comunidades vinculadas a la cultura digital en Chile y otras partes del mundo, el objetivo fue generar un espacio de diálogo, reflexión y exploración con respecto al profundo ciclo de transformación que vive nuestra sociedad, especialmente en torno a las ciencias, las tecnologías, la naturaleza, las prácticas museales y el arte.

Ioan Demtrius Chiujdea considera que “el arte y la ciencia son dos formas que nos ayudan a trascender las fronteras del conocimiento” y esto se ve reflejado en CosmogonIA. Con la ayuda de la Inteligencia Artificial, construye su propio mundo, en el que el mensaje se vuelve más aparente mientras más te detienes a mirarlo.

 

 

 

Tu obra CosmogonIA mezcla grabaciones de espacios reales con paisajes generados con Inteligencia Artificial, de manera que se construye un mensaje sobre los límites entre ambos conceptos y cómo los percibimos, ¿de dónde surgió la idea de experimentar con este tipo de tecnología?

La aparición de la IA me contaminó con una fiebre creativa que de inmediato estimuló mi imaginación. Me invitó a imaginar sin límites, facilitando el proceso de concebir ideas que antes resultaban imposibles. Fue como si la IA me hiciera más fácil imaginar cualquier cosa, y entonces me lancé a visualizar lo más difícil de imaginar, lo que está más allá de las fronteras del conocimiento. Este impulso creativo se convirtió en un placer casi divino, como si estuviera tocando lo inalcanzable.

Con CosmogonIA, quise explorar esa sensación de expansión y colapso, fusionando lo real con lo artificial. Al mezclar grabaciones reales con paisajes generados por IA, creé un espacio donde parecía que las fronteras entre ambos mundos se desdibujan, facilitando reflexionar sobre cómo percibimos lo real y lo imaginario, y hasta donde la tecnología puede hacernos repensar nuestras percepciones y exprimir nuestras emociones.

 

Por otro lado, esta obra se basa en una teoría científica que corresponde a otra disciplina, la astronomía. ¿Qué rol crees que juega la interdisciplina en la producción de arte medial?

La interdisciplinariedad en el arte ya se consolidó plenamente en el siglo XX, con el cine como su ejemplo más elocuente. Hoy, este fenómeno está en plena expansión, abriendo nuevas vías para conectar disciplinas aparentemente dispares. A mí personalmente, me fascina el cielo como imagen artística, una fuente inagotable de inspiración y asombro. Hoy en día, presenciamos una explosión de proyectos orientados a explorar el universo, lo que ha fortalecido los vínculos entre la ciencia y el arte, ya que son dos expresiones humanas profundamente nutridas por la fertilidad de la imaginación.

En mis obras, busco capturar el frenesí de esta exploración y la emoción que suscita comprender el cosmos, fusionando teorías científicas con creatividad artística. La interdisciplinariedad no solo enriquece los lenguajes artísticos, sino que también potencia nuestra capacidad para expresar lo complejo, conectando la curiosidad científica con la sensibilidad estética.

 

En relación a la pregunta anterior, el arte siempre ha sido un canal a través del cual podemos representar ideas complejas y abstractas. En este caso, ¿cómo fue el proceso de adaptar una teoría científica sobre el universo a un lenguaje artístico y tecnológico?

Los descubrimientos científicos actuales generan una gran emoción y esperanza, lo que contagia al mundo artístico. La ciencia está revelando realidades sorprendentes que inspiran nuevas formas de expresión.

En este proyecto, adapté la teoría del Big Crunch a un lenguaje artístico y tecnológico al fusionar lo científico con lo visual, utilizando la inteligencia artificial para crear paisajes que representan lo inexplorado. La IA, como herramienta creativa, nos ofrece una visión del futuro que está cada vez más cerca de nuestra realidad, permitiendo que ideas abstractas como la expansión y el colapso del universo se traduzcan en experiencias sensoriales inmersivas.

 

Desde tus conocimientos sobre la historia del arte, ¿cuál crees que ha sido el acierto más grande de incluir tecnologías digitales para crear nuevas obras artísticas? ¿Qué aporte han generado este tipo de obras para la forma en que se entiende y se estudia el arte?

Un gran acierto de las tecnologías digitales en el arte es su capacidad para expandir los límites de la expresión creativa. Así como la invención de la cámara fotográfica permitió capturar la realidad de una manera inédita, las herramientas digitales actuales abren nuevas posibilidades para explorar mundos visuales complejos y abstractos. Estas tecnologías permiten que los artistas experimenten con realidades alternativas, desdibujando las fronteras entre lo real y lo virtual. Este avance no solo transforma la creación artística, sino también cómo entendemos y estudiamos el arte, al introducir una nueva era donde lo digital se convierte en una extensión de la creatividad humana.

Cuando miramos hacia atrás en la historia del arte, es posible entender algunos aspectos de la época en que se hizo cada obra cuando las analizamos. Similarmente, muchas y muchos artistas mediales trabajan con la idea de que el arte es una muestra de la cultura de su tiempo. Con todo esto en mente, ¿qué crees que refleja el arte de nuestros tiempos sobre nuestras formas de vida?

A lo largo de la historia, los artistas se han preocupado por temas filosóficos que han marcado sus obras. Lo han representado bajo distintas formas de expresión y en distintas áreas. El arte contemporáneo también busca responder a estos conceptos universales, con los medios y las técnicas de expresión actuales. Es importante seguir transmitiendo los valores fundamentales a través de la media art, que es el lenguaje utilizado en la cultura actual.

 

Bajo tu punto de vista, ¿cuáles son los grandes desafíos a los que se enfrentan las y los artistas mediales actualmente?

Los grandes desafíos a los que se enfrentan las y los artistas mediales hoy radican en identificar y expresar las nuevas emociones que surgen de nuestra realidad acelerada y tecnológicamente avanzada.

Vivimos en un mundo donde las emociones humanas se transforman constantemente debido a los avances rápidos en la tecnología, y el arte debe reflejar esta complejidad. Los artistas deben encontrar formas de expresar esas emociones de manera natural e integradora, mientras dominan herramientas tecnológicas cada vez más complejas. La capacidad de fusionar lo humano con lo digital, creando obras que conecten con la experiencia contemporánea, es un reto constante, pero también una oportunidad única para redefinir la expresión artística de este siglo.

 

Por último, no quisiéramos terminar esta entrevista sin saber cómo crees que se ve el futuro de la labor artística, considerando todas las cosas que ya hemos mencionado en esta entrevista.

El futuro de la labor artística estará marcado por la aparición de nuevos conceptos integradores y la creación de ecosistemas interdisciplinarios donde ciencia y arte se fusionen de manera natural. A medida que las tecnologías avanzan y redefinen nuestras posibilidades creativas, el arte se transformará en un medio cada vez más híbrido, capaz de expresar la complejidad de la experiencia humana. Veremos artistas colaborando con científicos, desarrolladores e ingenieros para explorar temas que trascienden lo individual, como el cosmos, la inteligencia artificial o la sostenibilidad.

En este contexto, surgirán nuevas formas de expresión que conecten emoción, tecnología y conocimiento. El arte del futuro no solo reflejará la cultura de su tiempo, sino que será una herramienta clave para imaginar y construir realidades más inclusivas, innovadoras y profundamente humanas.

Obra "CosmogonIA" expuesta en el Museo Interactivo de la Astronomía, en el marco de la Exposición VOLCÁN a fines de 2024