Mensaje de Jane Goodall en el Museo Interactivo Mirador (MIM)

«Afortunadamente cuando yo era niña tuve un profesor maravilloso, quien me enseñó que muchas cosas que los profesores estaban diciendo estaban absolutamente equivocadas. Ese profesor fue mi perro, Rusty».

Mensaje de Jane Goodall en el Museo Interactivo Mirador (MIM)

Centro Interactivo de los Conocimientos – 10 de agosto de 2024

 

Buenos días a todos, estoy muy feliz de poder estar acá. Solo he visto un poquito de este maravilloso museo, pero es único y me encanta; y voy a hablar de él en la medida que viaje por el mundo. Y este honor que se me ha otorgado es sobrecogedor (*). Estoy muy feliz de poder estar aquí, esta es mi segunda visita a Chile y espero que no sea la última.

Me han impresionado tremendamente todas las presentaciones de los grupos de Roots & Shoots. Miro alrededor de la sala a estos jóvenes y mujeres que ocupan altos cargos . Este programa se está transformando en algo para niñas, pero es para todos, y realmente necesitamos a hombres y mujeres que puedan llegar así de lejos.

Me gustaría contarles rápidamente cómo pude llegar a ser quien soy. Yo crecí con muy poco dinero durante la Segunda Guerra Mundial. Tuve la mamá más increíble. Nací amando a los animales y ella apoyó este amor, ella se enojaba cuando me llevaba los gusanos a la cama y me decía que debía devolver al jardín o iban a morir. Me ayudó a aprender a amar más a los animales comprándome libros sobre ellos. No sé si ustedes conocen a Doctor Dolittle en Chile, él era un doctor que aprendió a hablar el lenguaje de los animales a través de su loro. Bueno, yo quería un loro.

Más o menos a los 10 años encontré un pequeño libro, que pude comprar de segunda mano, que se llamaba Tarzan of the Apes (Tarzán de los monos). Ahí comenzó mi sueño: iría a África cuando creciera, viviría con animales salvajes y escribía libros sobre ellos. Porque las niñas no eran científicas. Todos me preguntaban: Cómo puedes hacerlo, ir a África, no tienes dinero y eres solo una niña. Pero mi mamá no me decía eso, ella me decía lo que yo les digo a los jóvenes en todo el mundo, no solo a las niñas, a los niños también, particularmente en las comunidades desaventajadas. Ella decía que, si realmente quieren hacer algo como esto, tienen que trabajar muy duro. Tomen cualquier oportunidad que se les da. Si ustedes no se rinden, podrán encontrar el camino.

Todos ustedes saben que yo encontré mi camino. No teníamos dinero para la universidad, así que tuve que trabajar como secretaria, porque tenía que ganar algo de dinero y comencé ahorrando. Luego llegó una oportunidad, una carta de una amiga de la escuela cuyos padres se habían mudado a África y me invitaron para las vacaciones. ¡Sí, una oportunidad! Yo tenía un trabajo en Londres que era bastante interesante, pero no puedes ahorrar dinero en Londres, no podías en ese entonces y no puedes ahora. Así que volví a casa, a Bournemouth en Inglaterra, y conseguí un trabajo como mesera en un hotel a la vuelta de la esquina, un trabajo muy duro, pero finalmente, luego de cinco meses pude ahorrar lo suficiente para mi viaje a África. Y en aquellos días los aviones eran muy caros, entonces fui en barco. Fue un viaje de tres semanas, que recorrió toda la punta de África, y finalmente pude llegar a Kenia donde estaba mi amiga. Me quedé con ella y alguien me dijo: Jane, si estás interesada en los animales debieras conocer al doctor Louis Leakey. Pueden buscarlo en Google, por favor, averigüen quién es. Era una persona que había buscado restos fósiles de los primeros humanos en África, pero también estaba interesado en los animales modernos y en comparar sus huesos con los huesos de las criaturas prehistóricas.

Entonces fui a verlo. Él era director del Museo de Historia Natural, me lo mostró, me hizo muchas preguntas. Yo había leído todos los libros que pude encontrar acerca de los animales en África, entonces podía responder muchas de sus preguntas. Y él me dio un trabajo como su secretaria, yo estaba rodeada de personas que podrían responder todas mis preguntas respecto de los animales y de las plantas de África. Y esto le llevó a ofrecerme la oportunidad de ir y estudiar a los chimpancés en la vida silvestre, en lo que hoy día es Tanzania. Nadie los había estudiado antes en el mundo, yo fui la primera persona. La gente dice que estaba compitiendo en un mundo dominado por hombres, pero había solo dos personas estudiando a los simios en el mundo. eran mujeres.

Entonces finalmente pudimos juntar el dinero suficiente para poder llegar ahí. Y luego en Tanzania, que era Tanganica en ese entonces, era un protectorado británico, y las autoridades dijeron: una niña sola en el bosque, esto es ridículo. Pero Leakey nunca se rindió, y al final dijeron: Ok, pero tú no puedes venir sola. Entonces durante cuatro meses mi increíble madre se ofreció de voluntaria para venir conmigo, yo solo tenía dinero para seis meses, no tenía para la universidad o para la educación superior. Los primeros cuatro meses cuando mi mamá estuvo ahí, jugó un rol realmente importante. Durante cuatro meses los chimpancés arrancaban, cuando me veían se escondían en el bosque, y realmente eso me deprimía mucho, porque solo tenía dinero para seis meses, y pasaba todo el tiempo en eso y luego cuando volvía triste en la noche mi mamá estaba ahí y me decía: Jane, encuentra esa cima, usa los binoculares y puedes mirar los chimpancés viajando solos o en pequeños grupos, o en grandes grupos  cuando hay nueva comida disponible, tú ves cómo doblan las ramas y plataformas para dormir durante la noche. Estás aprendiendo de los sonidos que hacen, de lo que comen, estás aprendiendo mucho más de lo que crees. Fue triste que ella se fuera solo dos semanas antes de mi primer avance durante la observación, cuando vi al primer chimpancé que comenzó a dejar que me acercara. Y en este día mágico él estaba sentado sobre un montículo construido por termitas,  y utilizaba un trozo de césped para poder sacar termitas de sus agujeros y comerlas. En ese tiempo se pensaba que solo los humanos utilizaban herramientas, éramos conocidos como “el hombre, creador de herramientas”, y en consecuencia la famosa observación de Leakey tendría que ser aceptada: tenemos que cambiar la definición de herramientas, la definición de hombre o aceptara los chimpancés como humanos.

Y producto de eso, National Geographic decidió financiar mi investigación cuando se acabó el dinero para los seis meses y aquí es cuando me relajé y pude comenzar realmente a aprender de los chimpancés. Gradualmente, los otros me perdieron el miedo y los comencé a conocerlos como individuos, eventualmente se transformaron casi en mi familia, los conocía muy bien. Conocía sus distintas personalidades y aprendí lo parecidos que son a nosotros, sus gestos, besos, abrazos, la forma de tomarse de las mano, de maldecir o de levantar su puño cuando dos machos están compitiendo por quién es el dominante, me recuerda mucho a algunos políticos hombres También aprendí cómo los vínculos a largo plazo entre las madres y sus crías pueden durar por 60 años, también aprendí cómo tienen distintas técnicas de crianza, y que hay buenas madres y malas madres. Aprendí de las relaciones entre los hermanos y las hermanas, aprendí, para mi horror, ya que pensaba que los chimpancés eran mejores que nosotros, pero también pueden agresivos y brutales, e incluso tienen un tipo primitivo de guerra primitivo. Pero también que, tal como nosotros, son capaces de amar, de sentir compasión y de tener un altruismo puro. Como cuando un macho que no tiene ningún tipo de relación, ha adoptado a un bebé cuya madre había muerto y lo ha adoptado como parte de su familia. A menudo es un hermano y una hermana quien cuida a un huérfano, pero muchas veces no los hay.

Había estado más o menos dos años con los chimpancés, cuando me llegó una carta de mi mentor Louis Leakey: Ahora eres una científica para tomarte en serio, tienes que obtener un grado, no tienes tiempo para un pregrado. Así que fui a la Universidad de Cambridge en Inglaterra, para tomar un doctorado de comportamiento animal. Estaba nerviosa, nunca había ido a la universidad y ahora estoy haciendo un doctorado, entonces imagínense cómo me sentí cuando llegué ahí. Y estos profesores eruditos me dijeron que estaba haciendo todo mal: no tendrías que haberles dado nombres a los chimpancés, eso no es científico, debiste haberles asignado números; no puedes hablar de ellos como que tienen personalidades o mentes capaces de resolver problemas o ciertamente ninguna emoción como felicidad, tristeza, etcétera. ¿Por qué?, Ellos son tan únicos como nosotros, tan únicos como los humanos.

Afortunadamente cuando yo era niña tuve un profesor maravilloso, quien me enseñó que muchas cosas que los profesores estaban diciendo estaban absolutamente equivocadas. Ese profesor fue mi perro, Rusty. Si ustedes comparten su vida de manera significativa con un perro, gato o conejo o caballo, no importa cuál, ustedes sabrán perfectamente bien que no están separados del resto del reino animal, son parte de él. Entonces yo traje a mis pequeños amigos acá, porque esa línea establecida que la gente piensa que no podemos cruzar, humanos aquí y el resto de los animales allá, los chimpancés le dijeron a la ciencia que no es cierto.

Afortunadamente, mi esposo en ese tiempo, estuvo realizando grabaciones y estos estaban probando que todo lo que yo decía era correcto, y gradualmente la actitud científica cambió y hoy día, si alguno de ustedes, jóvenes, están interesados en estudiar el comportamiento animal, es el momento más emocionante en la historia, porque todavía estamos encontrando cosas completamente nuevas, particularmente en el área de la inteligencia. Yo creo que todos entienden que los simios, los monos, las ballenas y los elefantes son altamente inteligentes, esa información ha estado disponible durante mucho tiempo. Pero algunas personas se sorprenden mucho al escuchar que las ratas también pueden ser tremendamente inteligentes y muy buenas mascotas.

Este es “Ratti” (muestra un peluche de rata), que representa una rata gigante de bosque de África. Ella ha sido entrenada para poder encontrar minas muy profundas en el suelo después de la larga guerra civil en África, pero también están entrenadas para descubrir de etapas tempranas de tuberculosis antes que las máquinas actuales pueden detectarlo, algunas se han  entrenado para poder buscar personas después de un terremoto debajo de los escombros y tienen una gran ventaja, porque puede moverse por espacios muy pequeños y, algunas de ellas, para mi gran alegría, han aprendido a oler cuando hay un animal en peligro por alguna situación de comercio ilegal o también puede oler a un elefante que tiene enterrado un cuerno de rinoceronte o unas plantas en peligro. Son extremadamente inteligentes y también son maravillosas.

Qué sucede con el cerdo (muestra un peluche de cerdo), bueno, resulta que conocí a un cerdito que murió, pero vivió ocho años. Era conocido como “Pigcasso”, porque le encantaba pintar. Yo tengo una de sus pinturas, las pueden buscar en Google. Agarraba el pincel con su boca y comenzaba a hacer así (mueve su cabeza), y sus pinturas se han vendido por más de $USD 5.000. Los cerdos también son muy inteligentes en otras formas, piensen en lo que las personas les hacen a los cerdos en la ganadería intensiva y ellos tienen la misma inteligencia y emociones que un perro.

Y tenemos a “Cow” (muestra un peluche de vaca), bueno las vacas también pueden ser inteligentes. Pero la razón por la que la muestro, es por la tortura que sufren en la ganadería intensiva, se les cría para convertirse en carne en terribles mataderos, particularmente en Europa y en Estados Unidos, no sé si tienen aquí. Pero también hay vacas lecheras y pueden ver horrorizados las formas en que son tratadas. Y tienen que ver a las vacas cuando se les da un espacio, tienen vínculos de largo plazo con sus crías, pueden jugar; hace poco vi un video de una vaca que está jugando con un gatito y otra que está jugando fútbol con su dueño. Estos animales no son criaturas no pensantes, ellos tienen sentimientos, se pueden divertir e incluso los peces  han sido vistos jugando, los peces dorados pueden aprender a empujar una pequeña bola a través de una red y son increíblemente inteligentes, como un perro, y juegan fútbol en equipos tirándose la pelota de un lado a otro y con un arco, y son pececitos. Quizás algunos de ustedes han visto el documental Mi maestro el pulpo, y ellos tal como nosotros tienen un pequeño cerebro su cabeza, y en cada uno de sus tentáculos, y lo que pueden hacer es realmente fantástico.

Obtuve mi doctorado, volví a Gombe y fueron los mejores días de mi vida os que pasé en ese bosque, no solo aprendiendo más sobre los chimpancés y los otros animales, sino que teniendo esta conexión espiritual fuerte con el bosque. Entonces ¿Por qué me fui? No pude quedarme. Me fui por una conferencia con personas que estaban estudiando chimpancés en seis partes de África, tuvimos una sesión sobre conservacionismo y me vi choqueada al ver que en todos los lugares donde se les estaba estudiando, los números de chimpancés estaban bajando y la selva se estaba destruyendo. Había condiciones en cautividad donde chimpancés  eran utilizados como conejillos de India en investigaciones médicas. Ellos son muy parientes de nosotros, comparten un 98% de nuestro ADN, y están confinados en jaulas de 1,5 metros cuadrados, solos, durante toda su vida. Entonces tomé la decisión de dejar Gombe. Llegué a esa conferencia como científica y la dejé como activista. Tenía que tratar de hacer algo.

Llegué a visitar a las personas que estaban estudiando a los chimpancés, aprendí mucho más acerca de los peligros que los estaban amenazando, particularmente la pérdida de su hábitat. Aprendí acerca de los problemas que estaban enfrentando muchas de las personas indígenas que vivían en estos lugares selváticos y cuando volé sobre el  pequeño parque nacional de Gombe, que a propósito aún estoy estudiando a esos mismos chimpancés, ahora en la quinta generación. Y volé sobre  lo que era parte de un tremendo bosque lluvioso en África y a finales de los años 80 vi una pequeña isla con un bosque que estaba rodeada de cerros; y vivían más personas de las que puede soportar el suelo. Todas tratando de sacar comida de otras partes, cortándolos árboles para poder ganar dinero de la industria forestal o del carbón, para poder tener dinero para sus familias.

Y así me di cuenta de que si no podemos ayudar a las familias a ganar dinero sin destruir los bosques, no podríamos salvar a los chimpancés y a muchos otros animales; y ahí es cuando comencé un programa, que es muy holístico y el primero en su tipo, donde hay una comunidad real que está guiada por un programa de conservación. Estuve en una villa pobre liderada por un grupo de líderes locales y fuimos con mi Instituto para ver dónde podíamos ayudarles y ahí comenzamos a cultivar comida, a restaurar la tierra por el uso de químicos y a tener mejores escuelas y distintas instalaciones.

Y gradualmente se ha expandido para que les dé a las niñas y niños que viven bajo la pobreza, las oportunidades de tener educación secundaria y cómo gestionar programas. Ahora hemos introducido tecnología moderna de manera que las personas en sus villas, junto con los chimpancés de Tanzania, puedan aprender a utilizar teléfonos celulares o tablets para poder monitorear la salud de este bosque. Porque trabajamos con ellos, para ellos, y les ayudamos a buscar su propio futuro. Nos hemos transformado en socios en la conservación y ese programa está ahora en otros seis países africanos, donde estudiamos chimpancés.

Y lo último, me he dado cuenta de que todo este trabajo para estas personas era inútil sin tener niños que se transformaran en mejores cuidadores de la Tierra; y así es como comenzó Roots and Shoots, con doce estudiantes en Tanzania y decidimos entregar el mismo mensaje que ustedes saben y es que cada día que vivimos podemos hacer un cambio en el planeta. Podemos elegir qué tipo de impacto queremos hacer. Y decidir, porque todo está interrelacionado, tal como dije esta mañana, si cada grupo escoge tres proyectos para hacer un mundo mejor, va a ser su elección, no va a ser gente que les va a decir tienen que hacer esto y esto otro, va a ser una elección, son jóvenes que están hablando entre ellos, decidiendo qué es lo que van a cuidar, tomando acciones para hacer que el mundo sea mejor para las personas, para los animales, para el medio ambiente.

Y esto está llevando a algo más, que ni siquiera lo había pensado, yo espero que este programa que comenzó con doce estudiantes de secundaria en Tanzania, se pueda esparcir. No podría imaginarme en ese tiempo que hoy día en 70 países tendríamos miembros desde prescolares hasta universitarios, y cada vez más adultos están formando grupos. Porque todos nosotros de lo que nos preocupamos es de un mundo mejor y queremos hacer que sea un mundo mejor para todos.

Hoy es el Día Internacional de los Pueblos Indígenas y estoy muy agradecida de que ayer se me haya entregado un pequeño símbolo (muestra un colgante que lleva puesto) … el guardián, es el guardián del agua, de los lagos, de los ríos y los océanos; y estoy usándolo el día de hoy en honor a las personas indígenas. Nosotros trabajamos muy de cerca con ellos en Roots and Shoots en todo el mundo y comenzamos a escuchar sus voces; los gobiernos, finalmente las grandes organizaciones, están comenzando a entender la sabiduría de las personas indígenas, una sabiduría que ha pasado de padres a hijos, de madres a hijas, durante miles de años. En este Día Internacional de los Pueblos Indígenas yo ofrezco una plegaria para todos ellos, para todos ustedes, y trabajando juntos estamos aprendiendo. Y Roots and Shoots está ayudando, y eso es mucho más importante que el color de su piel o el idioma que hablan o tu cultura o que incluso tu religión. Lo más importante es que todos somos seres humanos y los jóvenes de este programa, que intentamos juntarlos a menudo virtualmente, se están comenzando a hacer amigos con personas en otras culturas, con personas que de otro modo quizás nunca se podrían haber conocido.

Estamos en tiempos bastante oscuros ambientalmente, socialmente y políticamente, y todos sabemos del cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, sabemos de la pobreza, de la destrucción de nuestro mundo solo por la sobrevivencia. Todos sabemos que nuestros estilos de vida poco sostenibles, de muchas personas que están provocando demandas poco realistas sobre los recursos naturales desde el planeta Tierra.

«Había condiciones en cautividad donde chimpancés  eran utilizados como conejillos de India en investigaciones médicas. Ellos son muy parientes de nosotros, comparten un 98% de nuestro ADN, y están confinados en jaulas de 1,5 metros cuadrados, solos, durante toda su vida. Entonces tomé la decisión de dejar Gombe. Llegué a esa conferencia como científica y la dejé como activista. Tenía que tratar de hacer algo».

Las personas me preguntan si realmente tengo esperanzas. Sí, por cuatro razones y la principal es que ustedes los jóvenes no son solo agentes para cambiar el mundo, ustedes están cambiando el mundo y están influenciando a sus padres, a sus abuelos, a sus profesores, a sus amigos; y les puedo decir, yo viajo 300 días al año alrededor del planeta y en todos lados me veo inspirada por lo que ustedes los jóvenes están haciendo, los cambios que están realizando. Y la sensación de que sí, hay esperanza, estos jóvenes si pueden hacer que personas hablen con ustedes, esto puede crecer a más países, y esa es la esperanza en una ventana de tiempo. Pero dado que nos estamos juntando, tomemos acciones ahora, o si no, va a ser muy tarde. La mayor razón detrás de esto son los jóvenes.

La segunda razón es este cerebro increíble, la gran diferencia que tenemos nosotros con los chimpancés y otros animales es el desarrollo explosivo de nuestro intelecto, podemos hacer que un cohete llegue a Marte o muchas por el estilo. Es muy extraño y triste que las criaturas más intelectuales sobre el planeta estén destruyendo su único hogar, y yo digo, no sé si pueden traducir esto, pero el intelecto es distinto de la inteligencia, porque no es inteligente destruir este planeta; todo tiene que ver con dinero, dinero, dinero. Pero estamos comenzando a trabajar en formas en que podamos vivir de maneras más sustentables, para hacer lo que tenemos que hacer sin destruir la naturaleza.

La tercera razón para la esperanza es la resiliencia de la naturaleza, hemos escuchado esta mañana de las áreas reforestadas, de la naturaleza que vuelve a las ciudades. Nuevamente, por viajar alrededor del mundo he conocido a muchas personas fantásticas, que están realizando proyectos increíbles, y la naturaleza está volviendo incluso donde la habíamos destruido totalmente, dándole el tiempo, la oportunidad y ayudándole. Y a animales que incluso están en peligro de extinción, se les puede dar una nueva oportunidad. No recuerdo el nombre de la rana de la que estábamos hablando con el grupo de Roots and Shoots… la rana del Loa, quedaban solo 15 individuos, y ahora, porque se están alimentando, porque se preocupan, porque no quieren que desaparezca; y va a volver una vez que se proteja su medio ambiente. Esto está sucediendo en todo el mundo.

Y mi última razón para tener esperanza es el espíritu indomable. Hay personas famosas e icónicas que impresionan, que abordan proyectos o problemas que parecen completamente imposibles, pero no se rinden y a menudo tienen éxito. Luego pueden encontrar personas que quizás son refugiados, que llegaron con nada, que quizás no se les trata bien y aun así si se toman la molestia; si hablas con ellos te sonríen. Personas que tienen la poca fortuna de tener alguna enfermedad terrible y son discapacitados, no pueden caminar, y algunos no pueden ni siquiera mover sus manos, y ahí están inspirando a otras personas, inspirándome a mí. Es por eso que traje mi última pequeña persona, este es “Mr. H” (muestra un peluche de chimpancé). Me lo dio hace 32 años un hombre que se llama Gary Haun para mi cumpleaños, pero lo hizo con una cola. Gary, los chimpancés no tienen cola. El perdió la visión cuando tenía 21 y por alguna razón decidió transformarse en un mago, y todo el mundo decía, cómo puede ser mago si es ciego. Los niños no saben que es ciego y si se para en este escenario estoy segura que no lo notarían; es completamente asombroso. Cuando hace su show les dice a los niños: Si algo va mal con tu vida, nunca se sabe, pero si pasa, no se rindan, siempre hay una forma de avanzar. Él ha buceado con tiburones, ha esquiado en muchos países, ha hecho muchas cosas y simplemente es una de esas personas que me impresiona cada vez más todos los años. Se enseñó a sí mismo a pintar, fue autodidacta: tengo un retrato de Mr.H, a quien él nunca ha visto y es fantástico.

Lo último que quiero decirles: todos y cada uno de nosotros tiene un espíritu indomable, cada uno de nosotros está acá por una razón. Vinimos a ese mundo con una misión, puede que no sepan aún cuál es, pero cuando la encuentren entonces síganla, sigan sus sueños, sigan el camino que quizás sea desplegado en frente de ustedes y nunca se rindan. Eso es lo más importante que deben recordar. Cada uno de nosotros tiene ese mismo espíritu indomable, nosotros podemos si es que lo intentamos y si no nos rendimos podemos alcanzar nuestros sueños y hacer del mundo un mejor lugar. Muchas gracias.

 

 

* Previo a su charla, la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Arredondo, le hizo entrega a Jane Goodall de la Orden al Mérito Artístico y Cultural “Medalla Pablo Neruda”.